2024
Cestas y canastos
Maderas nobles/Castaño, Piel/Cuero
Cestería, Marroquinería
Mayor – 28,5×17,5×17,5 cm
Menor – 19,5x21x21 cm
Este proyecto surge a partir de unas piezas de la cestería tradicional Gallega, los Culeiros o cestos de vendimia típicas de la Ribeira Sacra en Galicia. Se elaboraban tradicionalmente con varas de madera de castaño o aliso, las cuales le otorgaban gran durabilidad y resistencia. Esta reinterpretación de los Culeiros se orienta a piezas para el arreglo floral Ikebana. El nuevo diseño mantiene la estética aleatoria de los materiales y se teje con las mismas técnicas de la cestería de laminas de madera readaptadas al cuero. En cuanto a la forma y tamaño se han adaptado a la nueva función. Y en la parte interior del borde se rematan con una lamina de madera de castaño que hace un guiño al material original.
1500€ –

Esta pieza posee un par digital accesible a través de un chip NFC colocado en ◯ escaneable con el móvil.
El primer paso es elaborar unos moldes de polestireno sobre los que tejer la cesta.
Complementamos el molde con una tapa superior de madera que servira para amarrar el cuero.
Cortamos tiras de cuero de diferentes anchos y les pasamos el matacantos por el borde.
Aplicamos una mano de tapaporos y dos de tinta en los cantos del cuero.
Empezamos a tejer la base de la cesta fuera del molde.
Ahora es el momento de ensamblar la base tejida en el molde y grapar las tiras a la parte superior para tejer.
Seguimos tejiendo la parte vertical de la sección recta.
Y el giro de la parte abierta. Para ello, usamos una tela más fina. Y continuamos hasta el borde.
En el interior, haremos una línea que cubrirá el extremo de las líneas verticales en la parte superior.
Intentamos atar el borde con varios materiales. Aunque me decanto por el cuero.
Preparamos las tiras de cuero para atarlas; son tiras de 2,5 milímetros de ancho. Las cortamos, las biselamos a 45 grados y luego les aplicamos tinta y tapaporos de la misma manera que al resto.
Lijamos bien los bordes de las cestas y les aplicamos una capa de tapaporos y dos capas de tinta.
Ahora hacemos el borde colocando la tira de castaño humedecida dentro y atamos por completo para darle consistencia.
Aquí podemos ver la tira de castaño ya sujeta y dándole forma al borde.
Y ya tenemos nuestros culeiros listos para una pequeña cosecha.































A los diecisiete años inició su formación como cantero, después realizó un ciclo superior de Artes aplicadas a la escultura en madera en la Escola de Arte de Lugo antes de cursar Bellas Artes en Pontevedra. Autodidacta con la piel, Santiago Besteiro es un experimentador nato de materiales y formas con una profunda conciencia discursiva de la artesanía y de su significado en la sociedad contemporánea.
Otras piezas de Santiago Besteiro