by MARÍA PAREJO
2025
Escultura
Arcillas y arenas/Cerámica, Esmaltes y lacas
Cerámica, Escultura, Esmaltado, Pintura
26,5 × 15,3 × 15,5 cm
Esta pieza cerámica, parte de la serie La Casa Atada, explora la noción del hogar como una estructura simbólica que delimita, contiene y condiciona. Su forma de casa, sobria y elemental, funciona como un arquetipo de la domesticidad: el espacio donde se nos enseña a habitar y obedecer, el marco invisible de una identidad socialmente construida.
En dos de sus caras, un ciervo —dibujado con un trazo azul delicado, casi etéreo— aparece recostado, pero una de sus patas está atada con un nudo. Ese gesto mínimo introduce una tensión profunda: la belleza y la quietud del animal se ven interrumpidas por la evidencia del sometimiento. El ciervo, símbolo de lo instintivo, de lo salvaje y lo espiritual, queda así parcialmente domesticado, convertido en una presencia contenida dentro del perímetro de la casa.
El azul del dibujo, evocando la tradición cerámica y los objetos del hogar, conecta la escena con la memoria colectiva de lo doméstico, pero en este contexto se vuelve signo de melancolía y encierro. La atadura no es solo física, sino también cultural: una alusión a las normas y expectativas que la familia —como institución social— impone sobre los cuerpos y las conductas.
La Casa Atada no busca representar la familia como refugio, sino como estructura de poder aprendida y perpetuada. Cada casa, cada animal, encarna una variación de esa tensión entre pertenencia y encierro, entre afecto y control. En esta pieza, el ciervo atado se convierte en emblema de esa paradoja: la belleza de lo que se somete, la calma de lo que no puede huir.
900€ –

Esta pieza posee un par digital accesible a través de un chip NFC colocado en ◯ escaneable con el móvil.
Realización de la casa:
Amasado de la arcilla, laminado, corte de la piezas, dejar secar hasta dureza de cuero, ensamblar, dejar secar.
Cocciones:
La decoración está ejecutada con óxido colorante azul cobalto, aplicado mediante pincel fino sobre la superficie bizcochada antes del esmaltado.
El acabado presenta un tono marfileño con ligera craqueladura superficial, producto del esmalte transparente aplicado sobre la arcilla blanca, lo cual aporta textura y carácter artesanal a la obra.

Es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Castilla – La Mancha (Cuenca). Graduada en talla de madera, en la escuela de Artes y Oficios «Mateo Inurria» de Córdoba, y máster de periodismo y diseño en publicaciones periódicas por la editorial “Abril” en Sao Paulo (Brasil). Expone de forma individual y colectiva desde 1998. En 2015 fundó el estudio La maquinita donde explora una forma particular de acercar, al niño y al adolescente, la sensibilidad plástica.
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